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Del mostrador

Pago de Carraovejas es un tinto clásico de Ribera del Duero elaborado con un coupage de tinto fino (tempranillo), cabernet sauvignon y merlotes

· Restaurant de cuina Andorrana, Mediterrània, Internacional i Espanyola plats elaborats amb el saber fer de les antigues receptes de la millor cuina de muntanya

Pago de Carraovejas es un tinto clásico de Ribera del Duero elaborado con un coupage de tinto fino (tempranillo), cabernet sauvignon y merlotes

Pago de Carraovejas es un tinto clásico de Ribera del Duero elaborado con un coupage de tinto fino (tempranillo), cabernet sauvignon y merlot. Es un auténtico icono entre los vinos de Ribera, un tinto que cada año se agota a los pocos meses de llegar al mercado. Sus fieles adeptos esperan con los brazos (y los labios) abiertos la nueva añada, cautivados por su elegante potencia y tacto cremoso, por la madurez de su fruta y el dulzor de su imponente carácter tostado y especiado.

¿A qué sabe este vino?

Color púrpura y lágrima seductora. Aromas de frutos rojos, especias, regaliz, flores azules y recuerdos de bosque definen su nariz y en boca se impone un cuerpo láctico, con cremosos tostados y taninos muy finos de textura sedosa. Un vino sabrosojugoso y muy equilibrado, con la acidez justa y un final persistente en que se mezclan los recuerdos de fruta madura y las notas torrefactas de la madera. Le gustará si le gusta el tempranillo maduro y bien anclado.

Pago de Carraovejas es un tinto clásico de Ribera del Duero elaborado con un coupage de tinto fino (tempranillo), cabernet sauvignon y merlot. Es un auténtico icono entre los vinos de Ribera, un tinto que cada año se agota a los pocos meses de llegar al mercado. Sus fieles adeptos esperan con los brazos (y los labios) abiertos la nueva añada, cautivados por su elegante potencia y tacto cremoso, por la madurez de su fruta y el dulzor de su imponente carácter tostado y especiado. ¿A qué sabe este vino? Color púrpura y lágrima seductora. Aromas de frutos rojos, especias, regaliz, flores azules y recuerdos de bosque definen su nariz y en boca se impone un cuerpo láctico, con cremosos tostados y taninos muy finos de textura sedosa. Un vino sabroso, jugoso y muy equilibrado, con la acidez justa y un final persistente en que se mezclan los recuerdos de fruta madura y las notas torrefactas de la madera. Le gustará si le gusta el tempranillo maduro y bien anclado. 


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